Un privado de libertad de nacionalidad brasilera atacó y mató a un reo en la cárcel de Villa Busch en el departamento de Pando. Según autoridades de Régimen Penitenciario, el detenido por asesinato, tendría una condena de 100 años en su país, pero no pudo extraditarlo porque el poder judicial no ayudó en los trámites para acelerar el proceso.

El director de Régimen Penitenciario de Bolivia, Juan Carlos Limpias, aseveró que el hecho podía evitarse si la Justicia de Bolivia expulsaba al preso a su país. “(Las autoridades judiciales) podían haber evitado el hecho, tomando una acción directa de expulsar a este ciudadano. Repetimos, él estaba por un delito de bagatela, de baja relevancia, ameritaba una expulsión y evitar lo que ha pasado el día de hoy”, dijo Limpias.