
El gabinete del presidente Rodrigo Paz atraviesa un nuevo proceso de reconfiguración tras la renuncia de Raúl Marcelo Salinas al Ministerio de Defensa y de Beatriz García al Ministerio de Educación, en medio de una prolongada crisis social marcada por bloqueos y movilizaciones en distintas regiones del país.
Las salidas fueron confirmadas por los equipos de comunicación de ambas carteras de Estado y se producen en un contexto de alta presión política, con sectores movilizados que exigen la dimisión del mandatario y demandan respuestas frente a la paralización de carreteras que ya supera el mes.
Ambos exministros habían sido posesionados el pasado 9 de noviembre con el mandato de fortalecer la coordinación del Ejecutivo en una etapa de conflictividad, sin embargo, su permanencia en el cargo se vio interrumpida por la escalada de la tensión social.
En el caso de Educación, la gestión de Beatriz García estuvo marcada por el acercamiento con el magisterio, con el que se lograron acuerdos como la implementación de un bono para el personal docente y administrativo del magisterio fiscal. El beneficio establece un monto inicial de Bs 2.400 para la gestión 2026, con actualización anual en función del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
La crisis también ha impactado en otras carteras. El 21 de mayo, el ministro de Trabajo, Edgar Morales, presentó su renuncia tras presiones de la Central Obrera Boliviana (COB) y sectores sindicales que protagonizaron protestas y exigieron su salida, en medio de episodios de tensión que incluyeron la toma de oficinas y detenciones de dirigentes.
El escenario actual refleja un creciente desgaste político del Ejecutivo, en un contexto de conflictividad social sostenida y demandas de cambios en la conducción del Gobierno.







