
La Caja Petrolera de Salud (CPS) en Santa Cruz atraviesa un periodo de incertidumbre tras la renuncia de su director, José Luis Valverde, ocurrida en las últimas horas. La salida se produce apenas días después de la sorpresiva destitución de su antecesor, Rómulo Calvo Bravo, generando un clima de tensión en la institución.
Valverde, quien había sido designado para sustituir a Calvo, permaneció poco tiempo en el cargo y ahora su renuncia deja en evidencia la fragilidad administrativa que afecta a la CPS regional. La destitución de Calvo, ocurrida tras poco más de un mes de gestión, se comunicó mediante un memorándum enviado desde La Paz, sin ofrecer explicaciones públicas sobre la decisión, según informó Freddy Gamboa.
La inestabilidad generó la reacción inmediata de los profesionales de salud de la institución, quienes se declararon en emergencia y demandaron claridad en las decisiones, advirtiendo que la situación podría repercutir en la atención a los asegurados. Además, rechazaron la restitución de Valverde, considerando que no garantiza continuidad ni transparencia en la administración.
Durante su breve gestión, Calvo había iniciado un plan de reestructuración orientado a transparentar procesos internos y mejorar la atención de los afiliados. Entre sus acciones, firmó un convenio con la Fiscalía Departamental de Santa Cruz para realizar auditorías e investigaciones relacionadas con presuntas irregularidades, incluyendo la venta indebida de fichas y malversación de recursos.
La vuelta de Valverde, quien ya había ocupado el cargo en administraciones anteriores, despertó críticas en distintos sectores y redes sociales, profundizando el descontento entre trabajadores y usuarios, muchos de los cuales respaldaban las medidas de control y fiscalización implementadas por Calvo.







