El secretario general de la OEA llamó al Gobierno a convocar a todos los actores para alcanzar acuerdos que permitan superar la crisis. La misión elaborará un informe que será presentado ante el Consejo Permanente del organismo.
El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, afirmó este jueves que las consecuencias de los 53 días de bloqueos registrados en Bolivia entre mayo y junio tuvieron un costo «muy alto» para el país y exhortó a promover un diálogo amplio entre todos los sectores para avanzar en la reconstrucción nacional.
Al cierre de la visita de la Misión de Alto Nivel de la OEA, Ramdin señaló que el conflicto dejó profundas secuelas sociales, económicas, financieras y reputacionales, cuya recuperación demandará tiempo.»Hoy sabemos que nadie quiere que esas imágenes se repitan, porque el costo social, económico, financiero, personal y reputacional para Bolivia ha sido muy alto y tomará tiempo repararlo», manifestó durante su discurso.
El máximo representante de la OEA reconoció que el contexto económico internacional dificulta la obtención de resultados inmediatos y sostuvo que ningún gobierno puede resolver este tipo de crisis en el corto plazo. En ese sentido, instó a las autoridades a convocar a todos los actores involucrados para construir consensos que permitan fortalecer la democracia y la estabilidad del país.
La delegación de la OEA, integrada por representantes de siete países miembros, permaneció dos días en Bolivia para reunirse con autoridades nacionales, organizaciones sociales, empresarios e instituciones del Estado, con el objetivo de recoger diferentes visiones sobre la crisis generada por los bloqueos de carreteras impulsados por sectores afines al expresidente Evo Morales.
Ramdin agradeció la apertura de las instituciones y organizaciones que participaron en las reuniones y destacó que los encuentros se desarrollaron en un ambiente de franqueza y respeto.
Asimismo, informó que la misión elaborará un informe con las conclusiones de la visita, el cual será presentado en la sede de la OEA, en Washington. Posteriormente, el Consejo Permanente del organismo analizará el documento y definirá las acciones o recomendaciones que correspondan.
