PRESUNTO ASESINO DEL PASTOR MUERE LINCHADO POR UNA TURBA EN SHINAHOTA

El hombre identificado como Jhomer Pachacopa Champi, señalado como el presunto autor del asesinato del pastor evangélico Edwin Mollo, falleció luego de ser linchado por una multitud en el municipio de Shinahota, en el trópico de Cochabamba. De acuerdo con el informe de la Policía, el sospechoso fue rescatado cuando ya presentaba quemaduras de extrema gravedad, pero perdió la vida mientras era trasladado a un centro médico.

El hecho ocurrió después de que el presunto autor fuera aprehendido por la Policía en el marco de las investigaciones por la muerte del pastor Edwin Mollo, quien recibió un disparo de arma de fuego durante un culto religioso.

Según explicó el comandante departamental de la Policía de Cochabamba, una turba de aproximadamente 200 a 250 personas irrumpió en las dependencias policiales, sacó al sospechoso de las celdas y lo trasladó hasta la plaza de la localidad, donde fue golpeado y posteriormente rociado con combustible para prenderle fuego.

Los efectivos policiales lograron intervenir y rescatar al hombre cuando su cuerpo ya presentaba quemaduras severas. Sin embargo, pese a los esfuerzos por evacuarlo a un hospital, falleció durante el traslado debido a la gravedad de las lesiones.

La autoridad policial confirmó el deceso y anunció que se abrirá una investigación para identificar y procesar a las personas que participaron en el linchamiento.

«No puede quedar en la impunidad. Nadie puede tomar la justicia por mano propia. Ya existía un proceso abierto y corresponde que la justicia actúe dentro del marco de la ley», señaló la autoridad policial.

En paralelo, continúan las investigaciones para esclarecer el asesinato del pastor Edwin Mollo y determinar todas las circunstancias en las que ocurrió el crimen.

En las últimas horas también comenzaron a circular en redes sociales varios videos publicados por el propio Jhomer Pachacopa Champi, conocido en plataformas digitales como «Payasito13». Las grabaciones muestran comportamientos que han generado comentarios y especulaciones sobre su estado de salud mental. Asimismo, personas que afirman conocerlo sostienen que su conducta habría cambiado tras el consumo de alcohol y sustancias controladas.

No obstante, hasta el momento no existe un informe médico oficial que establezca que el sospechoso padecía algún trastorno mental. Esa condición, al igual que su responsabilidad penal en el homicidio del pastor, solo podía ser determinada mediante pericias médicas y el desarrollo de la investigación judicial.

Con la muerte del principal sospechoso, la Fiscalía y la Policía también deberán establecer las responsabilidades penales de quienes participaron en el linchamiento, un hecho que constituye un delito conforme a la legislación boliviana.