Dos potentes terremotos casi consecutivos sacudieron el miércoles a Venezuela, dejando un saldo preliminar de al menos 32 fallecidos, decenas de edificios destruidos y varias ciudades sin servicio eléctrico, en medio de un escenario de fuerte devastación que hace prever un incremento en las cifras de víctimas.
Las autoridades internacionales y equipos de emergencia continúan evaluando los daños mientras avanzan las labores de rescate en las zonas más afectadas por el movimiento telúrico.
Tras la emergencia, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, expresó su solidaridad con el pueblo venezolano y anunció la disposición del Estado boliviano para brindar apoyo humanitario ante la tragedia.
“En nombre del pueblo boliviano, expreso nuestra profunda solidaridad con el hermano pueblo de Venezuela tras el terremoto que hoy golpeó su territorio”, señaló el mandatario, quien además agregó que “nuestros corazones están con las familias afectadas. Bolivia se mantiene atenta y dispuesta a brindar el apoyo que sea necesario”.
A nivel internacional, diversos líderes también manifestaron su preocupación y ofrecieron asistencia. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó los sismos como de gran magnitud y lamentó la “devastadora cantidad de muertos”, mientras que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que instruyó la preparación de ayuda humanitaria y apoyo especializado en rescate y sanidad.
Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó su consternación por los impactos del desastre y reafirmó el compromiso de su país para apoyar la recuperación de las zonas afectadas, destacando la resiliencia del pueblo venezolano ante la emergencia.
