El presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, exhortó este miércoles al actual mandatario, Luis Arce Catacora, a implementar “con carácter inmediato” todas las medidas de control y seguridad necesarias para evitar el ingreso al país de integrantes de organizaciones criminales provenientes de Brasil, tras los graves hechos de violencia ocurridos recientemente en Río de Janeiro.

En un comunicado difundido desde su oficina, Paz subraya que la protección de las fronteras y la seguridad de la ciudadanía boliviana deben ser una prioridad nacional, “por encima de cualquier diferencia política”. El mensaje advierte que Bolivia no puede permitir que estructuras criminales extranjeras se infiltren en su territorio ni comprometan la seguridad del Estado, exigiendo coordinación, responsabilidad y firmeza.

La preocupación de Bolivia surge en el contexto de la operación policial lanzada este martes en Río de Janeiro contra la banda Comando Vermelho, que dejó más de un centenar de muertos. Ante estos hechos, Argentina también activó medidas preventivas.

La ministra de Seguridad Nacional argentina, Patricia Bullrich, informó que se activó una alerta máxima en las fronteras con Brasil para impedir el ingreso de miembros de estas organizaciones. La funcionaria detalló que la medida busca vigilar de manera exhaustiva a todas las personas procedentes de la región afectada, sin afectar el ingreso de turistas.

Bullrich explicó que la alerta se centra en los cruces de la triple frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay y consiste en un sistema de vigilancia reforzada, con la capacitación de los efectivos en el reconocimiento de señales que caracterizan a grupos narcoterroristas. La ministra calificó la medida como preventiva, basada en la posibilidad de un “desbande” tras la operación policial en Río de Janeiro.