Martín Moreira sostiene que el Ejecutivo no ha cumplido una de sus principales promesas y considera que el expresidente mantiene una base social que dificulta su captura.
La nueva orden de aprehensión emitida contra el expresidente Evo Morales reavivó el debate sobre la capacidad del Gobierno para ejecutar las decisiones judiciales en su contra. Para el analista político y económico Martín Moreira, la falta de resultados en este proceso termina fortaleciendo la figura del exmandatario y debilitando la imagen del presidente Rodrigo Paz.
Durante una entrevista con Noticias de Actualidad, Moreira recordó que esta es la segunda orden de aprehensión contra Morales y señaló que la primera tampoco fue ejecutada, pese a tratarse de una investigación por delitos considerados graves.
A su criterio, la imposibilidad de concretar la captura responde a la falta de respaldo político y social del actual Gobierno.
«Rodrigo Paz no tiene bases sociales suficientes para ejecutar una acción de esa magnitud. Evo Morales, aunque ya no tenga la fuerza de antes, todavía conserva un núcleo de apoyo», afirmó.
El analista sostuvo que, con el paso de los meses, Morales dejó de mantenerse alejado de la actividad pública y volvió a participar en actos políticos, situación que —según dijo— proyecta una imagen de fortaleza frente al Gobierno.
Asimismo, consideró que el Ejecutivo ha convertido al exmandatario en el principal responsable de diversos conflictos sociales y políticos.
«Cuando hay bloqueos o problemas políticos, el Gobierno termina responsabilizando a Evo Morales. Eso hace que se convierta en un actor funcional dentro del escenario político», manifestó.
Moreira afirmó que una eventual captura del expresidente tendría un impacto político favorable para la administración de Rodrigo Paz; sin embargo, sostuvo que, mientras la orden de aprehensión continúe sin ejecutarse, el Gobierno seguirá enfrentando cuestionamientos sobre su capacidad para hacer cumplir las decisiones judiciales.
