El comandante Adrián Álvarez afirmó que las 10 víctimas registradas este año tendrían presuntos vínculos con actividades ilícitas. Siete personas fueron enviadas con detención preventiva por los últimos hechos violentos.

El comandante de la Policía Boliviana, Adrián Álvarez, afirmó que los 10 asesinatos registrados durante 2026 en San Ignacio de Velasco, Santa Cruz, estarían relacionados con disputas entre organizaciones criminales vinculadas presuntamente al narcotráfico.
Según la autoridad, las investigaciones apuntan a posibles ajustes de cuentas derivados de conflictos entre grupos dedicados a actividades ilícitas. Álvarez sostuvo además que las propias víctimas tendrían algún grado de vinculación con el narcotráfico, aunque las circunstancias y responsabilidades de cada caso continúan bajo investigación.
Los registros de prensa señalan que el primer asesinato reportado este año ocurrió el 23 de enero, cuando Alexander Pacheco, de 29 años y nacionalidad brasileña, fue asesinado en una vivienda del barrio Chiquitano.
La ola de violencia volvió a generar alarma a mediados de septiembre, cuando se registraron cuatro asesinatos en poco más de 24 horas. Tras estos hechos, el Gobierno reforzó el despliegue de policías y militares en el municipio fronterizo con Brasil.
SIETE APREHENDIDOS
En el marco de las investigaciones por los hechos recientes, la Policía informó sobre la aprehensión de siete personas, seis de nacionalidad brasileña y una boliviana. La institución las vinculó de manera preliminar con una estructura relacionada con el Comando Vermelho, organización criminal de origen brasileño.
Durante los operativos y allanamientos fueron secuestradas armas de fuego, municiones, motocicletas y prendas de vestir que, según la Policía, estarían relacionadas con distintos ataques. También se hallaron recipientes de pintura que los investigadores vincularon con grafitis y amenazas realizadas en inmuebles de San Ignacio.
La Policía señaló que las imágenes de cámaras de vigilancia fueron utilizadas para identificar prendas y motocicletas que presuntamente aparecen en los hechos investigados. La institución también indicó que algunos de los ciudadanos brasileños tendrían antecedentes penales en su país.
Los siete aprehendidos fueron sometidos a medidas cautelares y recibieron detención preventiva. Seis fueron trasladados al penal de Chonchocoro, mientras que otro fue enviado al centro penitenciario Cerprom, en Montero, mientras continúa la investigación.
Las autoridades mantienen el despliegue policial y militar en San Ignacio de Velasco, mientras el Ministerio Público avanza en la investigación para establecer la responsabilidad individual de los acusados y determinar si existen otras personas involucradas.





