
La incertidumbre crece entre los familiares de José María Soleto Ayala, de 29 años, e Iván Valdivia, de 28, dos primos bolivianos que viajaron a Rusia en busca de mejores oportunidades económicas y que, según la denuncia de sus allegados, habrían terminado vinculados al conflicto armado contra Ucrania.
Ante la denuncia pública, la Policía Boliviana anunció que iniciará una investigación para verificar las circunstancias en las que ambos jóvenes llegaron a territorio ruso, quiénes los contactaron y si existieron intermediarios dedicados a captar ciudadanos bolivianos para incorporarlos a fuerzas militares.
El subcomandante de la Policía, Juan Peña, informó que se recopilarán pruebas para establecer la veracidad de la denuncia y determinar si existen más personas que habrían sido reclutadas bajo un mecanismo similar.
Según la versión de los familiares, José María e Iván viajaron el pasado 3 de abril luego de recibir una propuesta económica que les ofrecía un pago de 16.000 dólares. Ambos, que en Bolivia se dedicaban a trabajos de albañilería, habrían aceptado la oportunidad con la intención de mejorar su situación económica.
Durante las primeras semanas mantuvieron comunicación con sus familias mediante fotografías y videos en los que aparecían con uniformes militares y junto a otros soldados. En los mensajes aseguraban encontrarse bien e incluso mostraban el lugar donde permanecían, al que identificaban como la «zona 0».
Sin embargo, con el paso del tiempo dejaron de comunicarse. Posteriormente, sus familiares recibieron una llamada por Facebook en la que supuestos militares informaron que uno de ellos habría muerto durante un enfrentamiento y luego comunicaron el fallecimiento del otro.
La familia de ambos jóvenes asegura que solo recibió 3.000 dólares después del supuesto reclutamiento, pese a que la promesa inicial era un pago mayor, y exige conocer qué ocurrió realmente.
Mientras esperan información oficial, los familiares realizan un velorio simbólico en Santa Cruz y piden la intervención de las autoridades bolivianas para confirmar la situación de los dos ciudadanos.
Hasta el momento, no existe una confirmación oficial sobre el fallecimiento de los jóvenes ni sobre la existencia de una red de reclutamiento. La Policía continúa con las investigaciones para esclarecer el caso.







