La Policía Nacional anunció el despliegue de 1.800 efectivos en los alrededores de Plaza Murillo con motivo de la transmisión de mando presidencial, programada para el próximo 8 de noviembre.

Para garantizar la seguridad del acto, se instalarán cuatro anillos de protección en la plaza y calles circundantes, reforzando el control en las zonas de mayor afluencia de público y visitantes.

El Comando Departamental de la Policía coordina estas medidas en cumplimiento del Decreto Supremo aprobado por el Gabinete de Ministros, tras la elaboración del Plan de Operaciones correspondiente. Las rutas de seguridad desde el Aeropuerto Internacional El Alto hasta Plaza Murillo fueron revisadas y aseguradas, garantizando un traslado seguro para todas las delegaciones participantes.

Según información preliminar del Ministerio de Relaciones Exteriores, se espera la llegada de más de 45 delegaciones internacionales, incluidos jefes de Estado, quienes serán recibidos bajo estrictos protocolos de seguridad durante la ceremonia.

El ministro de Gobierno, Roberto Ríos, aseguró que el operativo busca resguardar tanto a los visitantes internacionales como a la población local, garantizando un desarrollo ordenado y seguro del acto:

“Se trata de un evento histórico para nuestro país. Hemos coordinado un plan integral de seguridad para proteger a todos los asistentes y garantizar que la transmisión de mando se realice sin incidentes”, afirmó Ríos.

Con estas medidas, las autoridades buscan que la ceremonia se realice de manera transparente, segura y en estricto cumplimiento de la ley, cumpliendo con los protocolos establecidos para la participación de las delegaciones nacionales e internacionales.