
La aprehensión del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset en Santa cruz de la Sierra expone la planificación meticulosa de su estructura delictiva y la magnitud de su operación en Bolivia. Durante el allanamiento de su residencia en el barrio Las Palmas, la Policía Boliviana descubrió un pasadizo secreto que comunicaba la mansión con una vivienda vecina, presuntamente ideado como ruta de escape ante intervenciones policiales.
Según el comandante general Mirko Antonio Sokol Saravia, el hallazgo confirma información que hasta entonces no había sido verificada. “Se trataba de un dato que teníamos pendiente de confirmar, y la existencia del túnel quedó demostrada tras el operativo”, señaló. La captura, efectuada la madrugada del 13 de marzo, fue rápida y sin resistencia, garantizando la seguridad del personal policial.El seguimiento a Marset se extendió por más de tres meses, durante los cuales se recopiló información sobre su entorno de seguridad y posibles vías de escape.
Las autoridades indicaron que algunas personas vinculadas a la vivienda contigua abandonaron el lugar tras el operativo, lo que sugiere un nivel de coordinación previo a la intervención.El procedimiento también permitió incautar una avioneta tipo Beechcraft, utilizada presuntamente para traslados internacionales, evidenciando el alcance regional de la red de Marset.
Expertos policiales destacan que la operación demuestra no solo la eficiencia del trabajo de inteligencia, sino también la complejidad y profesionalismo con el que operaban estas estructuras criminales en Bolivia.







