
Cerca de 300 policías bolivianos fueron dados de baja definitiva este año por incurrir en faltas graves al reglamento interno o vincularse con actividades delictivas, mientras que un número ligeramente superior recibió sanciones temporales, informó el Tribunal Disciplinario de la institución.
El general Édgar Cortéz, presidente del tribunal, explicó que las investigaciones forman parte de un sistema disciplinario integral que involucra a fiscales policiales y la Dirección de Investigación Interna, siguiendo la Ley 101. “No es labor exclusiva del tribunal; trabajamos en conjunto para supervisar y corregir irregularidades dentro de la Policía”, indicó.
Según Cortéz, gran parte de los procesos se activan gracias a denuncias de la ciudadanía y reportes en redes sociales, lo que permite sancionar a los efectivos de manera rápida. Entre los casos recientes, destacó la baja definitiva de cinco policías detenidos en Chile por narcotráfico, cuyos procesos internos se resolvieron en menos de un mes. También mencionó a dos oficiales de Santa Cruz sorprendidos robando celulares con armas de fuego.
El general aseguró que todas las sanciones se aplican conforme a la ley y el reglamento interno, garantizando los derechos de los acusados. “No se trata de acciones personales; cada infracción se sanciona de acuerdo a la normativa. Este es un reflejo de que el sistema disciplinario está funcionando”, afirmó.
El Tribunal Disciplinario busca, además, recuperar la confianza de la ciudadanía en la Policía Boliviana. “Actuamos de manera rápida y contundente. Todo policía que infrinja la normativa recibirá la sanción correspondiente”, concluyó Cortéz.







