La piscina olímpica de la Villa Deportiva Abraham Telchi, inaugurada en abril de 2021 con una inversión superior a 33 millones de bolivianos, se encuentra actualmente abandonada y sin mantenimiento, según denuncias de deportistas y técnicos.

Un informe técnico identificó 68 observaciones graves que impiden el funcionamiento de la infraestructura. Entre los problemas se incluyen fallas estructurales, sistemas inconclusos y la falta de servicios básicos, como drenaje, suministro de agua, sala de prensa y zona VIP.

Ni la Gobernación de Santa Cruz ni la Asociación Departamental de Deportes Acuáticos (ADDASC) han asumido la responsabilidad de la instalación, argumentando que recibirla implicaría nuevas inversiones millonarias. Esta situación provocó que Bolivia perdiera la sede del Sudamericano Juvenil, afectando de manera significativa al deporte local.

Mientras tanto, los nadadores continúan entrenando en piscinas de 25 metros, lejos del estándar internacional que ofrecía la obra, mientras la piscina olímpica se consolida como un símbolo de proyectos inconclusos y promesas incumplidas.