Rodrigo Paz presentó una nueva organización del Ejecutivo con la eliminación de dos ministerios y la designación de nuevas autoridades en Presidencia y Cancillería. El Gobierno asegura que busca una administración más ágil y con menos burocracia.
El Gobierno de Rodrigo Paz Pereira anunció una profunda modificación en la estructura del Órgano Ejecutivo, con una reducción del número de ministerios y una redistribución de funciones que apunta a cambiar la forma de coordinación de la administración pública.
La nueva configuración deja al gabinete con 12 ministerios, dos menos que la estructura anterior, y establece cambios en áreas consideradas claves para la gestión estatal. La medida fue presentada por el presidente como parte de una etapa de reformas destinadas a mejorar el funcionamiento del Estado.
Uno de los ajustes más importantes está relacionado con la desaparición del Ministerio de Planificación del Desarrollo, cuyas competencias serán trasladadas a otras entidades gubernamentales. La decisión, según el Ejecutivo, responde a la necesidad de evitar la duplicidad de funciones y concentrar tareas estratégicas.
Otro cambio significativo es la salida del Ministerio de Turismo de la estructura tradicional del Gobierno. En su lugar, se anunció la creación de una agencia especializada que tendrá la misión de promover el turismo, la gastronomía y las expresiones culturales del país con una participación más activa del sector privado.
Durante la presentación de la nueva estructura, Paz sostuvo que la reforma busca construir un Estado con una organización diferente, capaz de responder con mayor rapidez a las necesidades de la población.
El mandatario explicó que la reducción de ministerios forma parte de un proceso iniciado desde el comienzo de su administración, con el objetivo de disminuir procedimientos administrativos y fortalecer la eficiencia institucional.
Como parte del ajuste, Fernando Aramayo dejó la conducción de la Cancillería para asumir como ministro de la Presidencia. Desde esta cartera tendrá la responsabilidad de coordinar las acciones del gabinete, realizar seguimiento a los programas gubernamentales y fortalecer la relación entre el Ejecutivo y otros órganos del Estado.
La Cancillería quedó bajo la dirección de Héctor Huanca, quien anteriormente ocupaba una función vinculada al comercio exterior y la integración. Su llegada al cargo estará enfocada en reforzar la agenda internacional, atraer inversiones y ampliar la presencia de Bolivia en nuevos mercados.
El presidente también destacó el trabajo desarrollado por las autoridades salientes y afirmó que los cambios responden a una planificación institucional y no a una decisión improvisada.
“Estos cambios forman parte de una ruta de transformaciones”, sostuvo Paz, al señalar que la nueva estructura permitirá encarar una nueva fase de gestión.
Por su parte, Aramayo aseguró que el Ministerio de la Presidencia tendrá un rol de articulación entre instituciones y no de concentración de poder, con la finalidad de mejorar la coordinación dentro del Gobierno.
Con la reducción del gabinete ministerial, la administración de Paz inicia una nueva etapa marcada por una reorganización interna que busca modificar la estructura estatal y establecer un modelo de gestión con menos niveles administrativos y mayor coordinación entre áreas.
