PAZ PLANTEA PRIORIZAR INVERSIÓN EN POZOS ANTES QUE DESTINAR RECURSOS A SUBVENCIONAR DIÉSEL

Durante el inicio de la perforación del pozo Junín-9D en Santa Rosa del Sara, el presidente cuestionó el costo de la subvención y planteó utilizar los recursos disponibles para infraestructura, electricidad y exploración hidrocarburífera.

El presidente Rodrigo Paz abrió este viernes un nuevo debate sobre el destino de los recursos públicos al cuestionar el gasto que representa la subvención de los combustibles y plantear que esos recursos sean orientados a inversiones productivas, infraestructura y exploración hidrocarburífera.

Durante un acto desarrollado en el municipio de Santa Rosa del Sara, Santa Cruz, donde se dio inicio a la perforación del pozo Junín-9D, el mandatario sostuvo que Bolivia necesita priorizar inversiones que permitan generar nuevas fuentes de ingresos y reducir su dependencia de combustibles importados.

Paz comparó el gasto destinado a mantener precios subvencionados con la posibilidad de invertir esos recursos en proyectos de largo plazo.

“¿Invertimos o en dos meses gastamos el ahorro que tenemos en combustible? ¿O invertimos en infraestructura o en combustible? Yo quiero invertir en pozos”, afirmó.

El jefe de Estado sostuvo que su objetivo es que Bolivia recupere su condición de país productor de hidrocarburos y aseguró que para alcanzar ese propósito es necesario aumentar la inversión en exploración.

RECURSOS PARA ELECTRICIDAD

Durante su intervención, Paz también destacó los recursos que, según informó, fueron gestionados para ampliar la cobertura de electricidad en diferentes regiones del país.

Explicó que existen $us 123 millones asegurados para proyectos de electrificación, de los cuales $us 52 millones estarán destinados a Santa Cruz.

A ese monto se sumarían otros $us 200 millones gestionados ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para proyectos de electrificación en departamentos como Pando y Beni.

El Presidente utilizó estas cifras para insistir en la necesidad de definir prioridades respecto al uso de los recursos públicos.

Planteó si esos fondos deberían destinarse a mantener un precio reducido del diésel o, por el contrario, orientarse a infraestructura, salud, electricidad y proyectos que permitan fortalecer la economía nacional.

También cuestionó que los recursos destinados a la subvención puedan terminar beneficiando a redes dedicadas al contrabando y la reventa ilegal de combustible.

CRISIS DEL DIÉSEL Y RECHAZO AL DECRETO

Las declaraciones del mandatario se producen en medio de la crisis de abastecimiento de combustibles y del rechazo expresado por diferentes sectores al nuevo régimen establecido para el diésel.

El Decreto Supremo 5676 establece un precio referencial de Bs 18 por litro para determinados consumidores de grandes volúmenes, mientras mantiene el precio de Bs 9,80 para quienes adquieren el combustible directamente en estaciones de servicio bajo las condiciones establecidas por la norma.

La medida generó protestas de sectores productivos y transportistas, que cuestionan tanto el precio como las dificultades para acceder al combustible.

El Gobierno, por su parte, sostiene que la subvención actual genera una fuerte presión sobre las finanzas públicas y que la diferencia entre el precio interno y el costo de importación favorece el contrabando y la reventa.

Paz defendió nuevamente la necesidad de modificar el modelo y aseguró que el problema del abastecimiento no se resolverá únicamente con medidas de corto plazo.

PAZ PIDE DEJAR ATRÁS EL DEBATE IDEOLÓGICO

En la parte final de su discurso, el Presidente afirmó que su administración trabaja para superar la escasez de combustibles mediante una estrategia basada en inversión y producción.

Paz pidió dejar de lado las posiciones ideológicas y avanzar en la aprobación de normas que permitan atraer inversiones en sectores considerados estratégicos, como hidrocarburos y minería.

El mandatario señaló que existen proyectos y propuestas pendientes de tratamiento en la Asamblea Legislativa y llamó a debatir las leyes necesarias para facilitar nuevas inversiones.

“Bolivia vuelva a ser una potencia hidrocarburífera” es uno de los objetivos planteados por el Gobierno, que apuesta a incrementar la exploración para recuperar la producción nacional.

El inicio de la perforación del Junín-9D se convierte así en una de las primeras señales de esa estrategia, mientras el Ejecutivo mantiene el debate abierto sobre la subvención, el precio del diésel y el destino de los recursos públicos.