El presidente Rodrigo Paz cuestionó este jueves a anteriores administraciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), señalando presuntos actos de corrupción y una deficiente gestión en el control de calidad de los combustibles.
El mandatario afirmó que las anteriores autoridades habrían priorizado beneficios personales antes que inversiones técnicas necesarias para el funcionamiento de la estatal petrolera.
“Los gerentes de YPFB del pasado habitaban en viviendas por valor de 8 millones de dólares en uno de los barrios más caros de la ciudad de Santa Cruz; sin embargo, no tenían laboratorios para verificar la calidad de nuestros combustibles”, señaló.
Paz cuestionó que, pese a los altos gastos en beneficios, no se haya destinado inversión para fortalecer el control técnico de los hidrocarburos. “Podían habitar en casas del Estado por más de ocho millones de dólares, pero no podían gastar un millón de dólares en laboratorios para verificar la calidad del combustible”, añadió.
El jefe de Estado sostuvo que estas irregularidades habrían generado un impacto negativo en la población. “En un ámbito de corrupción absoluta, los bolivianos hemos tenido que pagar un alto precio”, afirmó.
Asimismo, lamentó la situación de la empresa estatal, a la que calificó como una institución que perdió su objetivo principal. “No hay boliviano o boliviana que no haya sufrido por una actuación de una empresa que era nuestro orgullo y había sido convertida en un antro de corrupción”, manifestó.
Finalmente, indicó que estas observaciones forman parte de un proceso de revisión sobre el manejo de YPFB y el sector de hidrocarburos en gestiones anteriores.
