El presidente Rodrigo Paz informó este jueves la creación de una Comisión de la Verdad en el área de hidrocarburos, un equipo especial que investigará la profundidad de la crisis energética y los presuntos hechos de corrupción cometidos durante la anterior administración, a los que calificó como uno de los mayores daños contra el país.

Paz señaló que esta instancia estará conformada por representantes de distintas instituciones, organizaciones y del sistema de justicia, con el objetivo de garantizar un proceso abierto y transparente. “La verdad debe salir a la luz, y debe hacerlo con todas las voces presentes”, afirmó.

Durante su mensaje, el mandatario cuestionó el relato del Movimiento Al Socialismo (MAS) sobre la existencia de un “mar de gas” en Bolivia, indicando que lo que realmente existía era una red de corrupción que operaba mientras se promovía el discurso de la nacionalización. Aseguró que algunos exfuncionarios “hacían promesas al país, pero llenaban sus bolsillos”.

Paz también denunció que, en gestiones pasadas, habría funcionado una estructura clandestina dedicada al desvío y robo de combustibles, situación que provocó escasez y largas filas para adquirir gasolina y diésel.

La Comisión de la Verdad tendrá como tarea central investigar, identificar a los responsables y remitirlos a la justicia, bajo una línea de acción que, según el presidente, será firme y sin privilegios: “La responsabilidad se asumirá caiga quien caiga”.

“Duele conocer cuánto le arrebataron a nuestra gente: a los niños, a los jubilados, a los trabajadores y a las familias bolivianas. Jugaron con la estabilidad del país por pura codicia”, expresó Paz.

El jefe de Estado reiteró que su Gobierno no permitirá ningún tipo de impunidad y aseguró que se trabajará con todas las instancias necesarias para que los involucrados rindan cuentas. “Nos dejaron una cloaca, y vamos a abrirla para que el país conozca cada detalle”, afirmó.

Finalmente, reconoció que la labor será compleja, pero insistió en que se encarará con determinación para recuperar la confianza y encaminar un futuro más transparente para Bolivia.