El presidente Rodrigo Paz Pereira afirmó que Bolivia atraviesa un proceso de reformas estructurales que, según dijo, ya empieza a generar tensiones en distintos sectores del país.

El mandatario señaló que los recientes conflictos forman parte de cambios profundos que no son “gratuitos” y que tendrán repercusiones en el tiempo. En ese marco, anticipó posibles efectos en el sistema judicial.

“Ahora verán, de aquí a un poco tiempo coletazos con el sistema judicial boliviano”, expresó Paz, al remarcar que este órgano del Estado debe ser transformado para mejorar la seguridad jurídica y la atención a la ciudadanía.

El jefe de Estado sostuvo que las reformas no se limitan al ámbito judicial, sino que también abarcan la economía y el rol del Estado en la sociedad.

En ese sentido, indicó que el objetivo es impulsar una economía más abierta a la producción y a la iniciativa ciudadana. “La reforma de la economía para que sea de la gente, liberar los esfuerzos de la sociedad para producir”, manifestó.

Paz agregó que este proceso requiere acompañamiento y articulación, al remarcar que Bolivia no puede encarar estos cambios de manera aislada.