El presidente Rodrigo Paz volvió a poner sobre la mesa el problema de la informalidad laboral en el país y aseguró que más del 85% de los trabajadores bolivianos se mantienen al margen del sistema formal debido a un modelo fiscal que calificó como “obsoleto, injusto y lleno de trabas”.
A través de un mensaje público, Paz cuestionó que el actual esquema impositivo penalice a quienes intentan regularizar su actividad económica. “Tenemos un sistema que castiga al que quiere hacer las cosas bien. Así no se puede construir confianza”, afirmó.
El mandatario anticipó que su administración prepara una serie de modificaciones destinadas a incentivar la formalización y aliviar la carga burocrática para emprendedores, trabajadores y pequeñas unidades productivas.
“Nuestra meta es que la formalidad deje de ser un castigo. El emprendedor y el trabajador deben ocupar el lugar central en la economía”, señaló, al anunciar que en los próximos días se presentarán nuevas medidas orientadas a ese propósito.
Paz finalizó su pronunciamiento con un mensaje directo: “No más Estado que tranca; es momento de abrir camino”.
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