En un momento clave para la política chilena, la senadora Paulina Núñez asumió este miércoles la presidencia del Senado, consolidándose como la primera mujer de filiación de derecha en liderar la Cámara Alta. Su mandato coincide con la transición presidencial hacia José Antonio Kast, y será Núñez quien le imponga la banda presidencial en la ceremonia oficial de traspaso de mando.
Abogada de 43 años y representante de Antofagasta, Núñez ha recorrido una trayectoria legislativa de casi una década, con dos periodos como diputada antes de alcanzar su escaño senatorial. En su discurso inaugural, subrayó la importancia del diálogo y la construcción de consensos en un Senado fragmentado: “El liderazgo femenino en la política chilena ya no es excepción; es parte del avance del país”, afirmó.
Su elección fue respaldada de manera amplia: 39 votos a favor, 2 en contra y 9 abstenciones, incluyendo acuerdos con sectores de izquierda como el Partido Socialista y el Partido por la Democracia, reflejando un esfuerzo por mantener estabilidad institucional durante el inicio del nuevo gobierno.
La presidencia de Núñez llega en un contexto legislativo complejo, donde ninguna coalición tiene mayoría absoluta, lo que implica que la conducción del Senado requerirá negociación constante para avanzar en la agenda parlamentaria. Durante su mandato de un año, liderará la institución mientras el país inicia la administración de José Antonio Kast, abogado ultracatólico de 60 años, el primer presidente chileno en respaldar públicamente la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
El cambio de mando presidencial se concretará cerca del mediodía, cuando Gabriel Boric entregue formalmente el poder a Kast, marcando un nuevo ciclo político en Chile, en el que la combinación de liderazgo femenino en el Senado y la llegada de un Ejecutivo de derecha plantea un escenario de negociación y equilibrio de fuerzas en el Congreso.
