El abogado constitucionalista y analista político Paul Coca denunció ser víctima de persecución política por parte del Gobierno, luego de haber sido vinculado en un documental oficial que lo señala como presunto implicado en la denominada «sonata militar» de junio de 2024.
Coca hizo pública su posición tras la difusión del audiovisual, que según él, fue producido con recursos del Estado y viola sus derechos constitucionales.
“El día jueves en la noche y el viernes fueron días para el olvido. Me declaro perseguido político del régimen de Luis Arce Catacora, así de simple y sencillo”, afirmó en una declaración pública. Denunció que no fue notificado, citado ni consultado para aparecer en el material, lo que considera una vulneración a su derecho a la imagen, al honor, y al debido proceso.
Coca criticó que el documental fuera publicado justo antes de la proclamación de Luis Arce como candidato presidencial del MAS-IPSP en Cochabamba. “En política no hay casualidades ni coincidencias. El jueves se lanza el documental, el viernes comienzan los amedrentamientos, y el sábado Arce es proclamado candidato”, expresó.
Además, aseguró no tener vínculos con los acusados en el caso, como el general Juan José Zúñiga, ni con autoridades como el presidente Arce o el ministro de Gobierno Eduardo del Castillo. “No los conozco. No tengo nexo ni contacto con ellos. No se me ha convocado legalmente a declarar en ninguna calidad”, sostuvo.
El analista denunció que su inclusión en el documental responde a un intento del Gobierno por silenciar voces críticas. “Todos los que aparecemos en esa lista somos analistas y referentes del análisis político nacional. El Gobierno quiere callar nuestras voces porque pensamos distinto”, aseguró.
También mencionó la crisis económica del país como contexto del audiovisual, el cual consideró una «cortina de humo» para desviar la atención de los problemas reales. “El Gobierno intenta responsabilizarnos por la situación del país, cuando nosotros no somos autoridades. Lo que buscan es lavarse la cara y usar a analistas como chivos expiatorios”, agregó.
Coca enfatizó que no se esconde ni tiene intenciones de huir del país. “Bolivia es mi país. Vivo de mi trabajo, entre Santa Cruz y La Paz. No debo nada. Y cuando me convoquen legalmente, iré a declarar”, afirmó.
Finalmente, señaló que el poder del Gobierno es transitorio y que la ciudadanía ha despertado. “El poder puede ser absoluto, pero nunca es eterno. La presión ciudadana ha sido clave. Estoy tranquilo, no confiado, pero firme. No me voy a esconder”, concluyó.







