El paro de 24 horas del transporte urbano dejó a cientos de usuarios buscando alternativas para movilizarse por Santa Cruz de la Sierra. Algunos pagan entre Bs 5 y Bs 10 por tramo y deben abordar hasta tres vehículos para llegar a su destino.

La paralización del transporte público urbano obligó este lunes a cientos de pasajeros a buscar otras opciones para trasladarse por la capital cruceña. Desde tempranas horas, camionetas, trufis y otros motorizados comenzaron a prestar servicios por diferentes sectores ante la ausencia de los micros.
En inmediaciones del mercado Mutualista, zona norte, los pasajeros se concentraron desde primeras horas de la mañana a la espera de algún vehículo que pudiera llevarlos a sus destinos.
Cerca de las 07:00, una camioneta fue observada circulando por la zona con alrededor de 20 personas en la carrocería. Los pasajeros viajaban de pie y se sujetaban de las barandas laterales durante el recorrido.
Una mujer que se dirigía desde la avenida Luján hacia el centro de la ciudad relató que tuvo que esperar aproximadamente media hora para encontrar transporte. Por el primer tramo pagó Bs 5 y explicó que aún debía abordar otros vehículos para completar su recorrido.
“Esperé como media hora los trufis y pagando Bs 5”, relató la pasajera.
Según explicó, debido a que los vehículos alternativos realizan recorridos parciales, debe utilizar al menos tres motorizados para llegar a su destino, pasando por sectores como Los Pozos y Alto San Pedro.
Los usuarios también expresaron su preocupación por el costo del transporte alternativo. Señalaron que las tarifas no son uniformes y pueden variar entre Bs 5 y Bs 10, dependiendo de la distancia recorrida.
En distintos puntos de la ciudad se observaron largas filas de personas esperando algún medio de transporte. Algunos vehículos que habitualmente trabajan como trufis continuaron circulando, aunque sin los carteles que normalmente identifican sus rutas.
La medida de presión del transporte urbano se cumple durante 24 horas y tiene como principal demanda una tarifa transitoria, luego del incremento del precio del diésel tras el retiro de la subvención estatal.
Mientras los dirigentes del sector mantienen sus reclamos ante las autoridades, los pasajeros deben afrontar mayores costos, tiempos de espera y varios transbordos para cumplir con sus actividades cotidianas.





