
El sector salud llevó adelante este martes un paro de 24 horas en demanda del pago inmediato del bono de vacunación, beneficio que, según denuncian, permanece pendiente desde julio. A esta exigencia se suman otros compromisos laborales incumplidos por la Gobernación cruceña.
Durante la protesta, gremios y sindicatos remarcaron que sus reclamos incluyen mejoras salariales, condiciones de trabajo dignas y el respeto a acuerdos firmados en anteriores gestiones. “De no obtener respuestas en el corto plazo, se podrían intensificar las medidas de presión en las próximas semanas”, advirtió el dirigente sindical Pimpo Hurtado.
La medida paralizó la atención en hospitales y centros de salud, donde se registraron largas filas de pacientes que buscaban reagendar sus consultas o ser atendidos en emergencias. En las puertas de los establecimientos se exhibieron carteles que informaban sobre la suspensión de los servicios médicos.
Una de las pacientes afectadas lamentó la situación al señalar que organiza su tiempo y recursos para acudir a su consulta, pero finalmente no logra ser atendida. Otra usuaria cuestionó la frecuencia de las medidas de presión, indicando que los paros se repiten con mayor frecuencia y que los principales perjudicados son siempre los pacientes.
Hasta el momento, la Gobernación no emitió un pronunciamiento oficial sobre el conflicto ni sobre el avance de las negociaciones con los trabajadores de la salud. La falta de respuestas mantiene la tensión en el sector y deja a cientos de pacientes sin atención médica.







