
La asambleísta Paola Aguierre expresó su alarma ante los constantes enfrentamientos que, a su juicio, se han vuelto habituales dentro del actual Gobierno. La legisladora aseguró que los bolivianos tenían grandes expectativas de cambio, pero hoy se sienten frustrados ante la evidente tensión entre el Presidente y el Vicepresidente.
Aguierre señaló que esta relación, que debería fundamentarse en la confianza y el trabajo conjunto, se ha convertido en una disputa de poder que desvía la atención de los problemas prioritarios del país. Recordó que conflictos similares ocurrieron en administraciones anteriores, como la del gobierno de Jeanine Áñez, cuando las disputas internas minaron la legitimidad del Ejecutivo.
La parlamentaria instó a las máximas autoridades a reflexionar sobre su rol y actuar con responsabilidad, recordando que Bolivia atraviesa un momento crítico que exige decisiones serias en beneficio de toda la población. Criticó, además, que los debates internos se centren más en cargos y respaldos políticos que en resolver las necesidades de los ciudadanos.
“Es momento de dejar de lado las pugnas y concentrarse en el bienestar del país. La ciudadanía espera un cambio real, no solo un cambio de nombres en el poder”, concluyó Aguierre.







