
SANTA CRUZ – La crisis en el sector salud ha alcanzado niveles críticos este mes. Un reporte detallado revela que, en lo que va de enero, la población solo pudo acceder a consultas y cirugías programadas durante cinco jornadas (5, 6, 8, 9 y 12 de enero). El resto del mes, el derecho a la salud ha sido suspendido por una seguidilla de medidas de presión que ya suman 103 días de inactividad desde el año pasado.
En las puertas del hospital San Juan de Dios, los carteles de «Paro» contrastan con los rostros de desesperación. Marcela, quien padece un edema severo en el pie, relata la impotencia de no poder costear los Bs 300 de una consulta privada ni los Bs 1.600 de análisis clínicos. «Es inhumano», sentencia. Como ella, cientos de personas de Montero, San Javier y zonas periféricas madrugan solo para encontrar servicios de emergencia saturados y salas de espera vacías.
El caso de Carmen Asturizaga ilustra el peligro de esta parálisis: necesita una cirugía urgente, pero su cita con el endocrinólogo ha sido reprogramada consecutivamente durante medio año. El círculo vicioso de paros de trabajadores y profesionales impide que los protocolos pre-operatorios avancen, poniendo en riesgo la vida de quienes no pueden esperar más.
Los profesionales de salud mantienen actualmente un paro de 72 horas que se extenderá hasta el próximo lunes. Mientras la dirigencia exige pagos de salarios y mejores condiciones, la deuda social con los pacientes más vulnerables sigue creciendo, sin que las autoridades logren establecer un canal de solución que devuelva la estabilidad a los hospitales.








