El presidente de la agrupación ciudadana Seguridad, Orden y Libertad (SOL), Óscar Vargas, subió el tono del debate electoral al anunciar que su meta para la segunda vuelta será alcanzar el 70% de los votos en Santa Cruz, un desafío que contrasta con el 37% que en el pasado consiguió el expresidente Jorge “Tuto” Quiroga en el mismo escenario político.

Vargas aprovechó su pronunciamiento para cuestionar a referentes locales. Señaló la desaparición política del concejal Mamen Saavedra, asegurando que su ausencia “ya no se puede esconder”. También lanzó críticas directas al gobernador Luis Fernando Camacho, a quien acusó de mantener una “apatía e indiferencia” en plena coyuntura electoral.

“Si no están decididos, definitivamente se mantiene la duda. Esa actitud pasiva tendrá un costo político”, advirtió Vargas, quien además hizo un llamado a la unidad de las autoridades cruceñas para encarar lo que calificó como una “batalla decisiva”.

El dirigente de SOL insistió en que Santa Cruz es la llave del futuro político del país. Aseguró que, sin una victoria en esta segunda vuelta, será imposible acceder a alcaldías y gobernaciones en próximos procesos, marcando así la trascendencia de este momento para las fuerzas democráticas.