Pese a estar legalmente notificado, el expresidente de YPFB no compareció de manera presencial a su audiencia cautelar programada para este miércoles 14 de enero en la sede de Gobierno. La defensa del exejecutivo intentó justificar su ausencia mediante un memorial que alegaba su permanencia en Brasil bajo estatus de refugiado, argumento que fue desestimado por la autoridad jurisdiccional.
Tras su inasistencia a la audiencia de medidas cautelares programada para este miércoles a las 10:00, la Justicia declaró en rebeldía a Armin Dorgathen, expresidente de YPFB. En consecuencia, la Fiscalía activó la solicitud de sello rojo ante Interpol y emitió una orden de aprehensión en su contra. La determinación judicial se da tras cumplirse la advertencia del procurador general del Estado, Hugo León La Faye, quien había anticipado esta medida ante la falta de comparecencia del exejecutivo en el denominado caso Botrading.
De acuerdo con los detalles del caso, la defensa de Dorgathen presentó un memorial alegando que el exejecutivo se encuentra en Brasil bajo «estatus de refugiado». No obstante, el juez desestimó el recurso argumentando la falta de respaldo documental y la ausencia de una certificación oficial tramitada vía la cancillería brasileña. En cuanto al fondo del proceso, el abogado Rocha reveló que las investigaciones preliminares cifran en 857 millones de dólares el daño económico al Estado, derivado de 12 contratos suscritos entre YPFB y la firma Botrading.
