En el marco de la festividad de Halloween, varias oficinas de Santa Cruz organizaron un animado concurso de disfraces que permitió a los trabajadores mostrar su creatividad y sentido del humor. La iniciativa reunió a empleados de diferentes áreas, quienes se sumaron con atuendos que iban desde los clásicos fantasmas, brujas y vampiros, hasta personajes de películas, series y figuras populares de la cultura pop.

El evento, que se llevó a cabo durante la jornada laboral, no solo incluyó la presentación de los disfraces, sino también actividades lúdicas y dinámicas que fomentaron la participación y el compañerismo. Los pasillos de las oficinas se transformaron con decoraciones temáticas, calabazas, luces y telarañas, generando un ambiente festivo que rompió la rutina diaria.

Los ganadores del concurso fueron elegidos por un jurado interno tomando en cuenta la originalidad, creatividad y la mejor interpretación de su personaje. Algunos empleados destacaron por la elaboración de sus trajes y la puesta en escena, logrando arrancar sonrisas y aplausos de sus compañeros.

Más allá de la diversión, los organizadores destacaron que este tipo de actividades contribuye a fortalecer el trabajo en equipo y mejorar el clima laboral, mostrando que la celebración de Halloween puede ser una oportunidad para unir a los compañeros y generar un ambiente más cercano y humano.

Los participantes coincidieron en que estas iniciativas permiten relajarse, compartir momentos de alegría y demostrar que la creatividad no tiene límites, incluso en el entorno laboral. Este concurso de disfraces dejó en evidencia que, en Santa Cruz, Halloween se vive con entusiasmo y mucha imaginación dentro de las oficinas.