Legisladores del oficialismo y la oposición coincidieron, por separado, en acusar al ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, de «sabotear» el diálogo por el Censo de Población y Vivienda tras sus polémicas declaraciones y demandaron su renuncia al cargo.

La autoridad de Estado había señalado este martes que era «técnicamente imposible» que la encuesta nacional se realice en 2023. Sus declaraciones se dieron en momentos cuando se iba a instalar un diálogo entre el Gobierno y el Comité Interinstitucional de Santa Cruz.

El diputado del Movimiento Al Socialismo (MAS), Gualberto Arispe, indicó que «una vez más por sus afanes personales perjudica todo el trabajo» que viene desarrollando la administración del presidente Luis Arce para instalar una mesa técnica que defina la fecha del Censo.

Esta tarea fue delegada al Ministro de Planificación y al Vocero Presidencial. Pero parece que a Eduardo Del Castillo le encanta figuretear, le encanta ser el centro de todo conflicto, que todos los noticieros mencionen su nombre. Por buscar ese afán narcisista en el conflicto del censo perjudica y pone en ridículo todo el esfuerzo de nuestro gobierno para solucionar el conflicto», publicó en redes sociales.

Su colega, Ramiro Venegas, acusó al Ministro de Gobierno de ser «amigo» del gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, para buscar la desestabilización del Gobierno actual y no pacificación.