La Conferencia Episcopal Boliviana (CEP) pidió, entre otros puntos, “respeto y garantías para quienes en justicia y derecho disienten de la visión de quienes nos gobiernan para que no sean víctimas de persecución y del uso inapropiado de la justicia”, ayer en la clausura de la CXI Asamblea de Obispos que se realizó en Cochabamba.

El pronunciamiento exhorta a las fuerzas del orden a que no sean factores de enfrentamiento ni de violencia, sino que actúen conforme a su misión de proteger a la población.

Los obispos sostienen que quienes gobiernan el país están llamados a garantizar los derechos de todo ciudadano con una actitud de escucha auténtica para una convivencia pacífica, dialogante, con responsabilidad y procurando el bien común.

Hacen un llamado a retornar al clima de convivencia pacífica y serena a fin de que pueda prevalecer el bien de todos. Aseguran que este objetivo sólo se conseguirá si hay un trabajo conjunto que permita superar las dificultades y posiciones contrapuestas.