El expresidente Evo Morales aseguró este martes que no teme enfrentar el proceso judicial iniciado en su contra por el delito de trata agravada de personas. La Fiscalía Departamental de Tarija notificó al líder cocalero mediante edicto, dando inicio formal al juicio.
Según el fiscal departamental, Ernesto Mogro, las notificaciones también fueron enviadas a la presunta víctima, Cindy Saraí Vargas, y a su madre, Idelsa Pozo, quien figura como acusada. Ambas se encuentran actualmente en Argentina bajo refugio político.
Morales pidió que el proceso sea conducido por “jueces independientes, honestos y decentes” que respeten el debido proceso y la presunción de inocencia. “No temo ser enjuiciado por defender la integridad territorial y la soberanía de Bolivia; ni por evitar la división de los bolivianos”, señaló.
El exmandatario advirtió que, pese a posibles acusaciones, insultos o amenazas contra su vida, nada podrá “acallar al pueblo”. Con esta notificación, el caso inicia un proceso judicial que genera gran expectativa a nivel nacional.
