El presidente del Consejo de la Magistratura, Carlos Spencer, anunció que esa institución inició una revisión técnica de la resolución judicial que otorgó detención domiciliaria al juez Hebert Zeballos y advirtió que, de encontrar irregularidades, no se descarta suspender o destituir a la autoridad judicial que emitió el fallo.

Spencer señaló que el Consejo conoció recientemente una renuncia presentada por Zeballos, la cual, según afirmó, aún no fue admitida por la Sala Plena de la institución. En ese contexto, cuestionó que ese documento hubiera podido ser utilizado dentro del proceso para favorecer el cambio de su medida cautelar.

«Nos ha sorprendido encontrar una renuncia que él presenta para poder enervar el proceso. Esa renuncia todavía no ha sido admitida por la Sala Plena del Consejo de la Magistratura. Seguramente han utilizado esa renuncia para lograr una detención domiciliaria», manifestó.

Ante esta situación, informó que el Consejo de la Magistratura solicitó el expediente completo del caso y dispuso un levantamiento técnico a través de las unidades de Control y Fiscalización y Transparencia, con el objetivo de establecer si la resolución fue emitida conforme a derecho o si existen responsabilidades disciplinarias o penales.

El presidente del Consejo también indicó que Zeballos acumula un importante número de procesos disciplinarios dentro del Órgano Judicial. Según precisó, existen entre 20 y 25 procesos en su contra, entre levantamientos técnicos y otras investigaciones por presuntas faltas disciplinarias.

Asimismo, criticó las limitaciones de la Ley 025 del Órgano Judicial, al considerar que la normativa vigente dificulta la destitución inmediata de jueces investigados por faltas graves.

Spencer advirtió que, si la revisión determina que la autoridad judicial que otorgó la detención domiciliaria incurrió en alguna falta o delito, el Consejo de la Magistratura actuará de inmediato.

«No nos va a temblar la mano para suspender o destituir a esta autoridad si corresponde», afirmó.

La investigación administrativa se desarrolla mientras el juez Hebert Zeballos cumple detención domiciliaria dentro de los procesos que enfrenta por el denominado caso de las «narcomaletas» y por legitimación de ganancias ilícitas.