A solo siete días de asumir la Presidencia, Rodrigo Paz reveló que el Estado boliviano se encuentra prácticamente sin recursos y que una auditoría inicial de su administración identificó un posible desfalco superior a los 15.000 millones de dólares, atribuible a la gestión Luis Arce Catacora.
“Podría ser incluso más. En solo una semana hemos identificado 15.000 millones, pero me temo que las cifras serán mayores”, declaró el Mandatario, señalando que, por ejemplo, Bolivia cuenta con nueve radares valorados en 360 millones de euros que no están operativos.
Paz calificó al Estado como una “cloaca con tentáculos” y anunció que el Ministerio de la Presidencia recopilará todas las denuncias concretas para formalizarlas ante las instancias correspondientes, enfatizando que no habrá impunidad. “No se trata de persecución; actuaremos con transparencia y respaldos legales”, aseguró.
El Presidente también criticó el manejo presupuestario previo, indicando que la administración saliente “gastó toda la platita” antes de entregar el mando.
Entre las primeras acciones de su gobierno, definidas como “medidas silenciosas”, Paz destacó que se logró garantizar la provisión de gasolina y diésel, estabilizar el dólar y reducir el riesgo país, resultados que, según él, reflejan un inicio de gestión orientado a la estabilidad económica y la transparencia administrativa.
