El vocero Rolando Schrupp cuestionó la eficacia del estado de excepción frente a los hechos violentos registrados en la Chiquitania y planteó modificar el actual esquema de mando policial. La Gobernación condiciona su respaldo a una eventual ampliación de la medida a la obtención de resultados concretos.

La Gobernación de Santa Cruz volvió a cuestionar la situación de la seguridad pública en el departamento y puso en debate una reforma al sistema de mando de la Policía Boliviana, al plantear que los gobiernos departamentales tengan autoridad sobre las fuerzas del orden en sus respectivas regiones.
El vocero de la Gobernación, Rolando Schrupp, expresó su preocupación por los hechos violentos que continúan registrándose en diferentes municipios, con especial atención en la zona de la Chiquitania y las áreas próximas a la frontera con Brasil.
Schrupp sostuvo que la situación resulta aún más preocupante debido a que el país se encuentra bajo un estado de excepción. A su criterio, la aplicación de esta medida debería reflejarse en mejores condiciones de seguridad para la población.
“Nos preocupa muchísimo la situación de la seguridad pública”, afirmó el vocero, quien consideró que la medida excepcional no estaría generando los resultados esperados en materia de protección ciudadana.
Proponen cambiar el mando policial
En ese contexto, la Gobernación planteó que la Policía pase a estar subordinada a los gobernadores en cada departamento. Según Schrupp, esta modificación permitiría que las decisiones relacionadas con la seguridad respondan de manera más directa a las características y necesidades de cada región.
El funcionario cuestionó el actual modelo de conducción de la institución policial y sostuvo que debería existir una mayor vinculación entre las fuerzas del orden y las autoridades civiles departamentales.
La propuesta, explicó, apunta a modificar el esquema vigente de mando para que la seguridad pública sea gestionada considerando las particularidades territoriales, especialmente en zonas fronterizas donde existen mayores riesgos asociados a hechos violentos.
Respaldo condicionado al estado de excepción
Respecto a una posible ampliación del estado de excepción, Schrupp señaló que la Gobernación cruceña está dispuesta a respaldar la medida, aunque estableció condiciones.
Según explicó, cualquier extensión debería traducirse en acciones concretas y resultados verificables para la población, principalmente en aspectos vinculados con la seguridad fronteriza, la situación de los combustibles y la estabilidad necesaria para el desarrollo económico y social.
“Estamos dispuestos a apoyar esta extensión siempre y cuando sirva para algo”, sostuvo.
Violencia vuelve a golpear a la frontera
Las declaraciones del vocero se producen luego de nuevos hechos violentos registrados durante el fin de semana. En San Ignacio de Velasco, municipio ubicado en la zona fronteriza con Brasil, dos hombres fueron asesinados con disparos de arma de fuego durante la madrugada del domingo.
A este caso se sumó otro hecho violento ocurrido en Trinidad, Beni, elevando a tres los asesinatos registrados en distintas regiones del país en menos de 24 horas.
Los nuevos casos reavivaron la preocupación por la violencia armada y la seguridad en zonas consideradas sensibles. De acuerdo con un recuento citado por medios nacionales, estos hechos forman parte de una cifra que alcanza al menos 43 personas fallecidas en ataques armados durante 2026.
Mientras avanzan las investigaciones de cada caso, la Gobernación cruceña insiste en que la seguridad en las zonas fronterizas requiere una respuesta más efectiva y plantea cambios en la estructura de mando de las fuerzas del orden.







