El presidente Rodrigo Paz lanzó duras acusaciones contra el exmandatario Evo Morales, a quien señaló como presunto responsable de estar detrás de la ola de sicariatos que se ha registrado en el país en los últimos meses.
En una reciente entrevista, Paz afirmó que no se trata de conjeturas, sino de una acusación directa. “No hay sospecha, es una afirmación”, sostuvo, al vincular estos hechos con la influencia del líder cocalero. Entre los casos mencionados, hizo referencia al asesinato del magistrado Víctor Hugo Claure, ocurrido en medio de este contexto de violencia.
El mandatario argumentó que la falta de acciones inmediatas contra Morales responde a la debilidad de las instituciones estatales, las cuales —según dijo— no tienen la capacidad suficiente para enfrentar al crimen organizado. En ese sentido, advirtió que la infiltración de estructuras criminales en distintos niveles del poder ha generado un escenario de impunidad.
Paz también sostuvo que existe una colusión entre ciertos sectores y organizaciones delictivas, lo que habría permitido que figuras con poder político continúen operando sin consecuencias. A su juicio, esta situación es resultado de un deterioro institucional acumulado durante las últimas dos décadas.
Pese a la contundencia de sus declaraciones, el presidente no anunció medidas concretas inmediatas contra Morales, aunque aseguró que “tarde o temprano” se hará justicia. Entretanto, la falta de resultados alimenta la preocupación ciudadana frente al avance del crimen organizado.
En distintos sectores de la sociedad persiste un sentimiento de inseguridad y desprotección, ante la percepción de que ni el Órgano Ejecutivo ni el sistema judicial están respondiendo con firmeza al incremento de la violencia y la criminalidad en el país.
