Eder Santibañez, coordinador del movimiento en defensa del valle de Tucabaca, manifestó que con datos reales y científicos certificaron la contaminación fecal en aguas termales, sin embargo, la gobernación minimiza el problema poniendo en riesgo la salud de los turistas y pobladores, Santibañez, pide a la gobernación más estudios para encontrar una solución al problema no descartando una pausa ambiental en las aguas termales.