El niño de dos años que sobrevivió al incendio en el que perdió la vida su madre, Lisbeth García, de 30 años, continúa internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital de Niños, donde su estado de salud es considerado crítico.
De acuerdo con el jefe de Terapia Intensiva, David Fernando Ortiz, el menor sufrió quemaduras en el 65% de su cuerpo y requirió una cirugía de emergencia para liberar los tejidos comprometidos de uno de sus brazos debido a la gravedad de las lesiones.
El especialista explicó que el paciente permanece bajo asistencia respiratoria mecánica y que la mayor preocupación del equipo médico se centra en la lesión neurológica provocada por la exposición al calor.
“Presenta una inflamación de todo el cerebro producto del calor generado durante el incendio”, indicó Ortiz, quien añadió que el menor también presenta afectaciones en los pulmones y los riñones, derivadas de las quemaduras.
El estado del niño continúa siendo de extrema gravedad y el pronóstico permanece reservado, mientras recibe atención permanente por un equipo multidisciplinario.
Paralelamente, la Policía y el Ministerio Público mantienen abierta una investigación para esclarecer las circunstancias del hecho, que es indagado por los presuntos delitos de asesinato, tentativa de infanticidio e incendio. Las autoridades buscan determinar cómo se originó el siniestro en el que falleció la madre del menor.
