La exdirectora de la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM), Nilza López, acusó a su antecesora, Brenda Lafuente, de ejercer presión, hostigamiento y amenazas durante su gestión, revelando un entramado de irregularidades con presuntos vínculos políticos que comprometerían incluso a altos mandos del Gobierno.

Según López, tras asumir la dirección de la AJAM en junio de 2022, comenzó a recibir constantes llamadas de Lafuente para asegurar la permanencia de funcionarios señalados por corrupción. Incluso denunció intentos de soborno y advertencias internas, que buscaban impedir que tomara decisiones administrativas independientes.

En audios presentados por la exdirectora, Lafuente presuntamente se jacta de contar con respaldo político del presidente Luis Arce Catacora, y amenaza con acciones legales si López no acataba sus instrucciones. “No me tocas ni un pelo del personal… y no me va a temblar la mano para meterte a la cárcel si no obedeces”, se escucha en uno de los registros, según López.

El conflicto también involucró la entrega de una medalla de oro por parte de una cooperativa aurífera, que López registró como activo institucional, rechazando cualquier uso personal. Sin embargo, denunció que su reputación profesional fue atacada y se le presentó como responsable de irregularidades inexistentes.

López asegura que su caso refleja un patrón de manipulación política y presión institucional, denunciando que incluso se amenazó a su familia con daños físicos graves. A pesar de entregar audios, documentos y pruebas de corrupción al Ministerio de Justicia, no se ha iniciado ninguna investigación, según denunció la exdirectora.

La exfuncionaria señaló que su designación en la AJAM se realizó tras evaluación de su trayectoria institucional, a diferencia de Lafuente, y pidió garantías para su vida y la de su familia, responsabilizando indirectamente a las autoridades de la omisión frente a los hechos.

“Mi experiencia demuestra cómo la política puede proteger irregularidades y obstaculizar la transparencia. Si algo me ocurre a mí o a mi familia, serán responsables quienes permitieron que estas presiones persistan”, advirtió López, resaltando la necesidad de una auditoría y una investigación profunda sobre la gestión de la AJAM y posibles vínculos políticos que faciliten la corrupción en el sector minero.

FUENTE: RED ERBOL