SANTA CRUZ DE LA SIERRA – El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, demandó este jueves un cambio radical en la gestión de la tierra en Bolivia. Durante su participación en la cumbre contra los avasallamientos, el líder empresarial enfatizó que la falta de garantías sobre la propiedad privada está paralizando la inversión privada y poniendo en riesgo la estabilidad económica nacional.

Frerking alertó que el fenómeno de los avasallamientos ha dejado de ser un caso aislado para convertirse en un problema estructural que afecta no solo al agro cruceño, sino también a la minería en Potosí y a predios en el valle y el sur del país. “No podemos hablar de reactivación si no hay respeto al trabajo y a la propiedad. Sin seguridad jurídica, no hay inversión ni empleo”, sentenció.

Exigencias Clave del Sector Ante la crisis, la CAO planteó tres ejes de acción inmediata:

  1. Institucionalidad Técnica: La conformación de un INRA profesional, meritocrático y «no político» que trabaje al servicio de la producción y no de intereses partidarios.
  2. Cero Tolerancia a la Ilegalidad: Exigencia al Ministerio Público y a la Policía Boliviana para que cumplan con las órdenes de desalojo y aprehensión ya emitidas.
  3. Endurecimiento Normativo: Garantizar que jueces y fiscales apliquen la ley de manera estricta contra las redes de tráfico de tierras.

El dirigente empresarial fue enfático al señalar que los avasallamientos responden a intereses delincuenciales y no a necesidades sociales legítimas. En ese sentido, hizo un llamado al presidente Rodrigo Paz para que su administración envíe un mensaje contundente: «El Estado de Derecho no se negocia con delincuentes».