La sala de recién nacidos de la maternidad Percy Boland atraviesa una situación crítica de saturación, con bebés que comparten servocunas y otros que permanecen intubados en un espacio que no está diseñado para cuidados intensivos, debido a la falta de camas y personal especializado en neonatología.
El área afectada es la sala de tránsito neonatal, un espacio con capacidad para apenas cinco recién nacidos, donde los bebés deberían permanecer solo algunas horas para recibir los primeros auxilios antes de ser derivados a terapia intensiva, cuidados intermedios o junto a sus madres. Sin embargo, la falta de espacios disponibles ha obligado a que esta área albergue hasta el doble de su capacidad, con estadías que se prolongan por días e incluso semanas.
“El área de tránsito se ha convertido en una terapia intensiva”, advirtió el director de la maternidad, Mario Herbas, quien describió escenas alarmantes, como dos y hasta tres bebés en una sola servocuna, algunos de ellos intubados. “No deberían estar en este espacio, pero no tenemos dónde derivarlos”, señaló.
Herbas explicó que las 70 camas destinadas a la Unidad de Terapia Intensiva Neonatal y Cuidados Intermedios se encuentran permanentemente ocupadas, lo que impide una rotación normal de pacientes y agrava la sobrecarga del servicio.
Para aliviar la situación, el director indicó que es urgente habilitar al menos cuatro nuevas unidades de terapia intensiva neonatal y asignar ocho ítems de licenciadas en enfermería con especialidad en neonatología, ya que el manejo de estos pacientes requiere personal altamente capacitado.
Horas después, Herbas informó que autoridades de la Gobernación se contactaron con la maternidad y se comprometieron a gestionar los ocho ítems necesarios para poner en funcionamiento las nuevas unidades. No obstante, remarcó que también es necesaria la reactivación de convenios con clínicas privadas para la derivación de pacientes, como una medida temporal ante la emergencia.
“El problema es estructural. Se necesita una nueva maternidad y que se habiliten más espacios en el primer y segundo nivel de atención”, enfatizó Herbas. Recordó que en Santa Cruz se registran entre 70.000 y 80.000 nacimientos al año, mientras que la Percy Boland no cubre ni el 30% de las camas y cuidados intermedios que demanda la población.
Desde la Gobernación, el director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Julio César Koca, confirmó que ya se realizaron gestiones ante el Ministerio de Salud para la asignación de ítems. Detalló que se requieren entre ocho y diez enfermeras especializadas en neonatología para la Percy Boland y seis adicionales para el Hospital de Niños.
Según Koca, la escasez de profesionales especializados es uno de los principales cuellos de botella que impide ampliar la atención y habilitar nuevas unidades, pese a la creciente demanda.
