El papa Francisco ha muerto a los 88 años en su residencia de Santa Marta, cerca de la Basílica de San Pedro en Roma, según confirmó el cardenal Kevin Joseph Farrell, camarlengo del Vaticano, y según fue difundido por El Vaticano en una nota oficial.

“Hace poco, su eminencia, el cardenal Farrell, ha anunciado con tristeza la muerte del papa Francisco, con estas palabras: ‘Queridos hermanos y hermanas, con profundo dolor debo anunciar el fallecimiento de nuestro Santo Padre Francisco. A las 7.35 de esta mañana, el obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre. Toda su vida estuvo dedicada al servicio del Señor y de su Iglesia. Nos enseñó a vivir los valores del Evangelio con fidelidad, valentía y amor universal, especialmente en favor de los más pobres y marginados. Con inmensa gratitud por su ejemplo de verdadero discípulo del Señor Jesús, encomendamos el alma del papa Francisco al infinito amor misericordioso del Dios Uno y Trino”, según se señaló en la nota oficial del Vaticano.

El papa Francisco sufría importantes problemas de salud y respiratorios a su ya avanzada edad. Jorge Mario Bergoglio salió del hospital el pasado 23 de marzo tras una larga hospitalización de 37 días por una grave neumonía Y apareció en público por última vez este domingo en la plaza de San Pedro, para dar la tradicional bendición “Urbi et orbi”. Se notaba la falta de fuerzas y los problemas de salud y se limitó a felicitar la Pascua a todos los fieles presentes, para pasear posteriormente con el “papamóvil”, en lo que fue su última aparición pública. Su último encuentro importante conocido fue con el vicepresidente de los Estados Unidos, J. D. Vance, a quien recibió en una audiencia privada a pesar de las divergencias profundas con la conservadora Administración estadounidense de Donald Trump, alejada del progresismo y protección a los desfavorecidos profesados por el papa Francisco.