La crisis por el abastecimiento de combustibles y el descontento por la situación económica del país motivaron una nueva jornada de protestas en el municipio de Santa Rosa del Sara, donde dirigentes campesinos e indígenas instalaron medidas de presión y exigieron la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

La movilización se concentra en las inmediaciones de la planta de YPFB San Luis y reúne a representantes de las cuatro centrales de la provincia Sara, quienes afirman que la falta de diésel y gasolina afecta gravemente las actividades productivas del sector rural.

Los manifestantes sostienen que la protesta surge ante la falta de respuestas a las demandas relacionadas con el abastecimiento de carburantes y cuestionan las políticas gubernamentales que, a su juicio, perjudican al aparato productivo del campo.

Asimismo, señalaron que las dificultades económicas que enfrenta el país repercuten directamente en los productores, quienes ven limitada su capacidad de trabajo debido a la escasez de combustible y al incremento de costos en distintas actividades.

La medida se desarrolla en un contexto de conflictividad social marcado por bloqueos y acciones de presión en diferentes regiones, situación que mantiene en alerta a diversos sectores por sus efectos en la economía y el abastecimiento de productos.

Los dirigentes anunciaron que continuarán con las movilizaciones mientras no existan soluciones concretas a sus demandas y reiteraron su posición crítica frente a la gestión gubernamental.