Horas después de que el Ministerio de Justicia de Argentina anunciara el retiro del refugio del expresidente Evo Morales, éste aclaró que ese beneficio estuvo vigente hasta noviembre de 2020 y que no lo necesitó después.

Así respondió el exmandatario boliviano al duro comunicado que el gobierno de Javier Milei emitió el miércoles, a casi cuatro años del retorno al país del líder del Movimiento Al Socialismo (MAS).

“El gobierno de Javier Milei, enemigo de los pueblos y de la integración latinoamericana, intenta distraer de la grave crisis económica a la que llevó a la Argentina con un comunicado sobre el refugio que ese hermano país me concedió desde diciembre de 2019 hasta noviembre de 2020”, escribió Morales en sus redes sociales.

Refugio

El miércoles el Ministerio de Justicia argentino informó del retiro de refugio de Morales, de quien señaló que “llegó a Argentina tras huir de Bolivia en 2019 luego de intentar perpetuarse en el poder mediante un fraude electoral”.

“Dicho beneficio (NdR: el refugio) fue utilizado indebidamente como herramienta política por el presidente Alberto Fernández”, cuestionó el despacho de la administración de Milei.“No ayudamos a quienes siembran el terror y atentan contra la democracia”, justificó.

El 12 de noviembre de 2019, dos días de su renuncia obligada por una movilización política, un motín policial y la sugerencia de dimisión de parte de las Fuerzas Armadas, Morales llegó en condición de asilado a México.

Un mes después, el 12 de noviembre, llegó a Buenos Aires, Argentina, refugiado por el gobierno de apenas dos días de Alberto Fernández. “Tengo un agradecimiento profundo a Alberto Fernández, Cristina Kirchner y al pueblo argentino por su infinita solidaridad”, dijo el exmandatario.

Retorno de Morales

Meses después, al día siguiente de la asunción de Luis Arce, que ganó las elecciones del 18 de octubre de 2020 con el 55,1% de los votos, Morales retornó a Bolivia. El 9 de noviembre de 2020 fue despedido por el mismo Fernández en La Quiaca, localidad fronteriza de Argentina.

LA RAZON