
Durante la homilía dominical, el arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue, hizo un llamado firme y sereno a los dos candidatos que se enfrentarán en la segunda vuelta electoral en Bolivia. Pidió dejar de lado los ataques personales y enfocarse en propuestas concretas que respondan a la realidad que atraviesa el país.
«Ya hubo una elección, aún no está definido quién conducirá los destinos de nuestra nación», expresó Leigue ante los fieles, al referirse al proceso de balotaje entre Rodrigo Paz (PDC) y Jorge Tuto Quiroga (Alianza Libre). Subrayó la importancia de que ambos candidatos escuchen al pueblo y construyan planes de gobierno más cercanos a las verdaderas necesidades de la población.
En sus palabras, el arzobispo instó a que el debate político recupere el sentido de responsabilidad, dejando atrás los insultos y las descalificaciones. “Qué lindo sería que estas dos personas que han quedado para ser elegidas vieran esta realidad que vivimos, que llegaran más allá, que hablen con la gente, con aquellos que se sienten descartados y no tomados en cuenta», manifestó.
La Iglesia Católica, una vez más, asumió un rol moderador y reflexivo en medio del clima electoral, haciendo un llamado a que los líderes políticos actúen con altura, sensibilidad social y visión de país. Monseñor Leigue remarcó que los programas de gobierno deben ser más sólidos y realistas, construidos a partir del diálogo con la ciudadanía.
Bolivia se encuentra en una coyuntura inédita con una segunda vuelta que mantiene en vilo a la ciudadanía. En este contexto, la intervención del arzobispo busca promover una campaña más centrada en el respeto y en la búsqueda de soluciones concretas a los desafíos que enfrenta el país.







