
En medio de la crisis que atraviesa el país, la Iglesia Católica volvió a alzar su voz. Este domingo, monseñor Estanislao Dowlaszewicz, obispo auxiliar de Santa Cruz, instó a los fieles a reflexionar sobre el papel de cada ciudadano en la reconstrucción social y política. Durante la homilía, subrayó que superar los desafíos actuales requiere “tiempo y serenidad para un cambio estructural” y llamó a fomentar espacios de “diálogo, consenso, encuentro fraternal y respeto”.
Recordando el mensaje difundido esta semana por la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) con motivo de la posesión presidencial de Rodrigo Paz, felicitó al mandatario y enfatizó que reconstruir la democracia “no es responsabilidad de unos pocos, sino un esfuerzo compartido que demanda honestidad, generosidad y transparencia”.
El obispo también hizo un llamado a la acción personal. “El país atraviesa momentos difíciles y no podemos quedarnos de brazos cruzados; debemos ser los primeros en comportarnos bien para avanzar hacia la estabilidad social, económica e institucional”, afirmó.
Semana Roja: solidaridad con los cristianos perseguidos
Monseñor Dowlaszewicz recordó la Red Week, campaña internacional que visibiliza la persecución de cristianos en el mundo. Según sus palabras, 380 millones de creyentes enfrentan hostigamiento y, desde el año 2000, 1.600 católicos han muerto por su fe.
El obispo concluyó invitando a los fieles a llevar la fe a la vida diaria: “Dar testimonio de Cristo no es solo en la oración, sino en la familia, en el trabajo y entre amigos”, dijo, desafiando a la comunidad a comprometerse activamente con los valores cristianos.







