El presidente Rodrigo Paz posesionó este jueves al nuevo Alto Mando Policial en un acto realizado en el Palacio Quemado, marcado por la ausencia del vicepresidente Edmand Lara.

En la ceremonia, el General Primero Mirko Antonio Sokol Saravia asumió el cargo de Comandante General de la Policía Boliviana. Asimismo, el General Primero Gunter Agudo Mendoza fue posesionado como Inspector General, mientras que Juan Peña Rojas juró como Subcomandante General y Jefe de Estado Mayor.

El acto refleja una reorganización de la estructura policial bajo la dirección directa del presidente Paz, con la presencia exclusiva del Ejecutivo y del personal de la institución.

En su primer discurso como comandante general, Sokol destacó su trayectoria intachable y expresó su compromiso de devolver el respeto a la institución, a la que considera debe estar a la altura de las policías internacionales. “Está prohibido cobrar cualquier tipo de pago o soborno a los ciudadanos; quienes violen esta norma perderán sus cargos”, advirtió.

El nuevo comandante también hizo un llamado a la ciudadanía, señalando que la lucha contra la corrupción no es responsabilidad exclusiva de la policía. “Todos los bolivianos debemos asumir nuestro papel; de no hacerlo, deberán asumir las consecuencias”, indicó.

Sobre el combate al crimen organizado, Sokol lanzó un mensaje contundente: “Ya no habrá policías que protejan a los delincuentes”. Reiteró su compromiso de enfrentar delitos graves como narcotráfico, robo, trata de personas y tráfico ilícito, marcando un cambio de enfoque en la estrategia de seguridad pública.

Con estas medidas, el comandante busca renovar la imagen de la Policía Boliviana e impulsar una transformación interna que refuerce la transparencia y la eficiencia de la institución., el General Primero Mirko Antonio Sokol Saravia asumió el cargo de Comandante General de la Policía Boliviana. Asimismo, el General Primero Gunter Agudo Mendoza fue posesionado como Inspector General, mientras que Juan Peña Rojas juró como Subcomandante General y Jefe de Estado Mayor.

La designación de estas autoridades refleja una reorganización de la estructura policial bajo la conducción directa del presidente Paz, en un acto que contó exclusivamente con la presencia del Ejecutivo y del personal de la institución policial.