
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, confirmó que la detención del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset fue el resultado de un operativo completamente liderado por la Policía Boliviana, sin intervención directa de la DEA, que solo estuvo presente para trasladar al detenido a Estados Unidos.
Oviedo explicó que la captura fue producto de semanas de seguimiento e investigación por parte de unidades especializadas, incluyendo vigilancia constante, análisis de movimientos y recopilación de evidencia. Marset, considerado uno de los criminales más buscados de la región, estaba bajo alerta internacional en Brasil, Paraguay, Uruguay, Argentina y Bolivia.
El ministro detalló que recibió la confirmación de su ubicación mientras se encontraba en Viena, Austria, al frente de la delegación boliviana ante Naciones Unidas. Tras verificar la información, regresó de inmediato al país para supervisar personalmente la operación. Se desplegaron equipos desde La Paz, Oruro y Cochabamba hacia Santa Cruz, manteniendo la operación bajo estricta reserva para garantizar el éxito del procedimiento.
El allanamiento se llevó a cabo en la madrugada, con el objetivo de asegurar la residencia de Marset y neutralizar su seguridad. Durante la acción, se detectó un vehículo blindado tipo 7, único en Bolivia, que el narcotraficante utilizaba para trasladarse. La operación se ejecutó con rapidez y precisión, sin incidentes ni bajas, demostrando la profesionalidad y valentía de los policías.
Tras su detención, Marset fue trasladado al aeropuerto de Viru Viru y entregado a la DEA alrededor de las 08:30 para su salida del país. En el operativo se incautaron armas sofisticadas, dispositivos electrónicos y otros elementos relevantes, todos asegurados para continuar con la investigación.
Finalmente, Oviedo destacó que la vivienda allanada era de lujo y que los elementos incautados serán incorporados a una investigación más amplia destinada a desarticular la red criminal liderada por Marset. Según el ministro, el operativo demuestra la capacidad, autonomía y eficacia de la Policía Boliviana, consolidando un precedente en la lucha del país contra el narcotráfico y la delincuencia organizada.







