
Para despejar toda duda respecto a una supuesta disminución de gas y combustibles líquidos en el país, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina aseguró que la política energética del Gobierno garantiza la producción y abastecimiento para el mercado interno y de exportación.
“Si bien el mercado nacional crece a un ritmo importante, por la dinámica de la economía, luego de la pandemia, fruto de las políticas implementadas por el Gobierno nacional para impulsar proyectos industriales y la reactivación del aparato productivo, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) tiene controlado el suministro”, manifestó la autoridad.
El consumo interno bordea los 14 millones de métros cúbicos día (MMmcd) y en términos de producción de gas, YPFB abastece el mercado interno con absoluta normalidad, agregó.
Explicó que Bolivia, al ser un país importador de combustibles líquidos, el Gobierno tuvo que tomar medidas para disminuir los costos que representa la subvención. En ese sentido se tomaron acciones, desde principios de año, para solucionar problemas que venían sucediendo desde hace varios años.
Son normas que permiten controlar el contrabando y el suministro de combustibles, dijo la autoridad al referirse a los Decretos Supremos (DS) 4910 y 4911, aprobados por el Gobierno nacional para luchar contra el desvío de combustibles y que permiten a los sectores productivos como el agro, la minería y el transporte adquirir mayores volúmenes de carburantes a precio nacional y al Estado ahorrar en la subvención.
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