El ministro de Economía y Finanzas, Marcelo Montenegro, en rueda de prensa realizó el balance económico de 2023 y analizó las perspectivas para 2024. En este sentido, ha definido como «complejo» el contexto internacional y como «conflictivo» el interno.
El Gobierno ha valorado positivamente que el país haya mantenido la estabilidad económica en el último año, lo que permite esperar un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del 3,7% durante este 2024.
Las previsiones son que la economía crezca más de lo que calculan los organismos internaciones, llevando a Bolivia a ser una de las economías de mayor crecimiento de Sudamérica. Del mismo modo, seguirá destacando la situación laboral, con una recuperación «muy importante» en el último año.
Además, para el ministro, desde otras partes del mundo hay una visión positiva de Bolivia, especialmente por la estabilidad de precios, tras dos años, 2022 y 2023, en los que la inflación ha marcado la agenda económica de varios países.
Resaltó que el sistema financiero se ha mantenido sólido y solvente, pese a la crisis que atravesó la pasada primavera, cuando el Banco Fassil, el tercero más importante del país, fue intervenido, llevando al modelo bancario a una situación complicada pero para la que ya se han tomado previsiones para que no se repita.







